La Administración Pública es aquella que regula la actividad del Estado, entre ellas la relación que tienen los particulares, es decir, los ciudadanos tienen el derecho de contratar cuando deseen y en los términos que quieran, pero no deben separarse de las leyes generales de todo el estado donde contratan, siendo así, es fundamental que cada una de estas leyes estén redactadas de forma clara y específica para que cada una de ellas sea entendida ampliamente por cada ciudadano.

De tal manera, toda ley debe ser, además, lo más completa posible, puesto que los funcionarios que desempeñan un cargo en específico deben de centrar su actuación en un margen dentro del cual no se le permita tener una tener una conducta que desfavorezca a quien está acudiendo a la Administración. Sin embargo, para el desarrollo de la Ley, el legislador debe tener en cuenta que se debe de redactar la misma de manera clara y concisa, además de que la ley debe tener una técnica de redacción excelsa y de fácil entendimiento para que tanto los funcionarios como los ciudadanos puedan comprenderla.

En este sentido, la discreción del funcionario no debe ser válida para el desarrollo de un proceso sin vicios, por cuanto, mientras mejor redactada esté la ley, y su comprensión sea fácil, menos deberá tener lugar la discrecionalidad del funcionario. Asimismo, al no dejar ambigüedades dentro del texto normativo, no debería de tener cabida alguna dicha discrecionalidad.

Así pues, distintos autores hablan sobre el principio de seguridad jurídica, que es el que exige que las normas sean claras y sencillas con el mismo propósito de que los cerrajeros en caceres capital entiendan claramente cuál es el propósito y función de cada una de ellas. Además de dejar en claro cuáles son las facultades que tienen los distintos órganos en cada nivel, tanto el estatal como los de la municipalidad o provincia y que así la comunidad tenga certeza de a quién acudir al momento de necesitarlo.

En síntesis, la administración pública tiene que regirse por leyes que deben tener una técnica especial, la cual debe ser clara y precisa para que no haya confusiones al momento que los ciudadanos acudan a los distintos organismos en busca de soluciones a sus problemas.