Como consumidores, la ley nos ampara. Es algo que todo el mundo sabe, o de lo que al menos, es consciente. Sin embargo, muchas veces no se defienden esos derechos ¿La razón? Casi siempre por simple desconocimiento. Esa es la más habitual, pero también hay quien deja pasar la oportunidad por un cierto temor o, a veces incluso, por dejadez.

Pero es un gran error, porque los derechos de los consumidores están ampliamente legislados y reconocidos en todos los ámbitos de la vida. ¿Qué derechos nos amparan como consumidores?

  • Derecho a la protección de la salud y la seguridad: cualquier bien o servicio se debe presentar o prestar sin que suponga un riesgo para el consumidor. Si hay algún tipo de peligro se debe retirar del mercado.
  • Derecho a la protección de intereses económicos y sociales: protege frente a abusos de cualquier tipo, desde contratos a métodos de venta o condiciones de crédito.
  • Derecho a la reparación de los daños sufridos: la compra de productos defectuosos o un servicio inadecuado suponen el derecho a una reparación justa para resolver el daño causado.
  • Derecho a protección, tanto administrativa como jurídica o técnica: los poderes públicos deben adoptar las medidas adecuadas para proteger a los consumidores o evitar situaciones de indefensión.
  • Derecho a la información: El consumidor tiene derecho a disponer de toda la información para conocer a fondo los productos que adquiere o los servicios a los que acude.
  • Derecho a la representación y audiencia en consulta: significa que los consumidores se pueden constituir en asociaciones para defender sus derechos de manera más eficiente.

Son estos los derechos más importantes que asisten a cualquier consumidor. Ante una duda, lo más adecuado es acudir a los servicios de atención de los ayuntamientos, en ellas les ofrecerán todo tipo de información y tramitarán las quejas de los ciudadanos en lo que a productos y prestación de servicios se refiere.